De la necesidad básica al confort cotidiano
Los textiles del hogar nos acompañan todos los días, pero pocas veces nos detenemos a pensar cómo llegaron a formar parte de nuestra vida tal como los conocemos hoy. Sábanas, toallas, manteles y batas no siempre existieron como elementos habituales del hogar.

Su evolución está directamente ligada a los cambios sociales, culturales y tecnológicos de cada época.


🏛️ Antigüedad: textiles como símbolo de estatus

En las civilizaciones antiguas, los textiles eran un bien valioso.

✔️ En Egipto y Roma, las telas se usaban principalmente para vestir y cubrir superficies.
✔️ Dormir sobre telas era un privilegio reservado a las clases altas.
✔️ El lino y el algodón eran materiales apreciados y difíciles de producir.

El confort no era una prioridad: lo importante era la funcionalidad y el estatus.


🛏️ Edad Media: abrigo y protección

Durante la Edad Media, los textiles del hogar comenzaron a cumplir un rol más práctico.

✔️ Se usaban telas gruesas para proteger del frío.
✔️ Las camas se cubrían con mantas pesadas.
✔️ Las toallas eran poco comunes y se compartían.

El objetivo principal era aislar y abrigar, no la comodidad.


🧵 Revolución Industrial: el cambio clave

Con la llegada de la Revolución Industrial, los textiles se transformaron por completo.

✔️ La producción en serie permitió que más personas accedieran a ropa de cama y baño.
✔️ Aparecieron juegos de sábanas, toallas individuales y manteles para el uso diario.
✔️ El hogar empezó a pensarse como un espacio de bienestar.

El confort dejó de ser exclusivo y pasó a ser cotidiano.


🏠 Siglo XX: el hogar como refugio

Durante el siglo XX, los textiles se consolidaron como parte esencial del hogar.

✔️ Se diversificaron los materiales y calidades.
✔️ Aparecieron diseños pensados para cada ambiente.
✔️ El baño y el dormitorio ganaron protagonismo.

Los textiles ya no solo cumplían una función: también decoraban.


🧺 Hoy: textiles que acompañan la vida diaria

Actualmente, los textiles del hogar reflejan cómo vivimos.

✔️ Buscamos practicidad, durabilidad y confort.
✔️ Valoramos materiales fáciles de lavar y mantener.
✔️ Elegimos productos que se adapten a nuestra rutina.

La blanquería forma parte de la identidad del hogar.


✨ Conclusión: objetos simples con mucha historia

Los textiles del hogar evolucionaron junto a las personas. Pasaron de ser un lujo o una necesidad básica a convertirse en aliados del confort diario. Cada sábana, toalla o manta es parte de una historia que sigue escribiéndose en cada casa.

En Perhaus creemos que conocer el valor de estos productos también es valorar el hogar y el bienestar cotidiano.

 

👉 Descubrí más en www.perhaus.com.ar